COMO CALMAR LA ANSIEDAD: MEDITACIÓN PARA EQUILIBRAR VATA

Meditación para calmar la ansiedad

La ansiedad es un problema extremadamente común, que afecta aproximadamente al 23,4 por ciento de las mujeres y al 14,3 por ciento de los hombres. De hecho, es el trastorno mental más común en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud sugiere que alrededor del 31 por ciento de los adultos pueden experimentar algún tipo de trastorno de ansiedad en su vida.

Solo alrededor de un tercio de los que experimentan ansiedad buscan como solución un tratamiento médico formal , pero en cambio,  la ansiedad es una de las razones más comunes por las que las personas buscan tratamientos holísticos alternativos, como la meditación, el yoga o el ayurveda.

La Ansiedad según el Ayurveda

Desde una perspectiva ayurvédica, la ansiedad es un desequilibrio en el dosha Vata . Vata es el principio del «aire». Es ligero, seco y móvil. Un desequilibrio de Vata , mentalmente, se asocia con una sobreabundancia de ligereza o movimiento: pensamientos erráticos, preocupaciones, obsesión, confusión y dificultad para concentrarse.

Por lo tanto, cuando se perturba Vata, te sientes sin conexión a tierra, desconectado de la tierra. Para tratar el desequilibrio de ansiedad / Vata,  debes estabilizar tu energía: calmar el sistema nervioso, relajar la mente, liberar pensamientos obsesivos, conectarte con tu cuerpo y la tierra y, finalmente, rendirte al flujo del Universo.

Meditación para calmar la ansiedad

La meditación es una maravillosa herramienta basada en evidencias para curar la ansiedad. Es una tecnología antigua para dominar la mente. La meditación implica una práctica diligente para dejar ir los pensamientos, regular la respiración y rendirse al espacio abierto del momento actual.

Si adquieres la habilidad de controlar tu mente mientras estás meditando, podrás manejar tu mente más fácilmente durante el resto del día. Aprendes a ser compasivo, a tener momentos de quietud y alcanzar la paz en tu vida. Dejas de luchar en contra de tu mente, y te entregas a tu momento presente. Es un antídoto contra la resistencia. Y también es clave en la curación de la ansiedad.

Es importante que aprendas a tener compasión por ti mismo, por la vulnerabilidad que es la vida en la tierra. Es difícil estar fuera de control aquí. Da miedo afrontar tu mortalidad o saber que puedes resultar herido de diversas formas en casi cualquier momento. ¡Por eso la ansiedad es tan común! Pero, si la preocupación te consume, entonces te estás aferrando con demasiada fuerza, tratando de controlar, esperando un resultado específico y no confiando o rindiéndote a la mayor inteligencia, a la fuente, a la fuera divina que rige nuestros destinos y crea el mundo.