Pros y contras del teletrabajo: experiencia propia

Resumen

Ventajas

• Ahorro de tiempo

• Flexibilidad

• Mayor control sobre la información

• Enfoque en proyectos a futuro

‣ Desventajas:

• Sedentarismo

• Mucha disciplina requerida

• Disminución de productividad por causas ajenas.

• El abuso de las reuniones virtuales

Luego de estar más de 150 días haciendo tareas en línea, se pueden sacar opiniones personales acerca del teletrabajo que van más allá de lo que te pueden decir en cualquier artículo de internet.

Generalmente se habla de un mayor ahorro de tiempo, si bien esto es cierto, cuando uno no planifica o pone metas se complica bastante y deja de ser cierto. Me ha pasado en los primeros meses, donde para finalizar trabajos tardaba más de lo que debería.

Al ahorro de tiempo se le suma la flexibilidad del mismo, si por alguna razón surge algún inconveniente, y resulta que ibas a hacer la tarea, siempre se puede postergar y realizar cuando lo consideremos oportuno.

Las ventajas también se notan con la información: se tiene más control sobre la misma y se desplaza al papel parcialmente. Con sólo una búsqueda encontrás lo que querés y no tenés que ir buscando hoja por hoja hasta dar con el fragmento de texto deseado.

Y por último, cursar quinto año de manera online me dio más posibilidades de empezar o terminar ideas/proyectos que tenía en mente durante bastante tiempo, algo que con la presencialidad se complicaba bastante porque una gran parte del tiempo que sobraba lo pasaba en un colectivo.

El hecho de estar sentado durante muchas horas puede tener impactos negativos en nuestro cuerpo, esto es bien sabido pero se le suele hacer caso omiso. Por ese motivo, no sólo es importante salir a dispersarse por 15 minutos, sino también hacer rutinas de ejercicios para mantener el estado físico. Si bien no cumplo estrictamente el primer punto, sí cumplo con la rutina y es bastante útil.

Este no es necesariamente una desventaja, pero para teletrabajar o realizar cualquier tarea por tu cuenta se necesita disciplina. Por medio del internet y de las TICs se puede aprender y lograr resultados, pero es mucho más complicado porque no va a estar nadie al lado tuyo obligándote o guiándote para que no tires la toalla.

Generalmente uno suele culparse de la disminución de la productividad a uno mismo, pero no siempre depende de nosotros. Esta es la principal diferencia con la presencialidad, uno tiene a la persona en frente y le pregunta de forma directa cualquier pregunta y volvemos a nuestro trabajo. Con la virtualidad, en caso de que nos surja alguna duda, dependeremos de que alguien más esté atento. Y esto no es siempre posible, mucho menos cuando uno decide hacer sus tareas a las 3 de la mañana porque se siente más activo. Ni hablar de los cortes inesperados de Internet y otros inconvenientes. Es por eso que planificar es y será fundamental para teletrabajar.

Y algo que noto que sucede bastante también es el abuso que se le da a las videoconferencias. Por suerte a nosotros no nos tocó vivir algo parecido y hasta ahora hay un nivel moderado de las mismas, pero sí he escuchado que en otras instituciones -no solo a nivel nacional- hacen demasiadas. Esto no es bueno para nadie, porque una oficina no es lo mismo que una casa donde es más complicado mantener el control sobre lo que hacen los demás y no todos tienen un sector destinado al teletrabajo o a las reuniones virtuales. El punto es que muchas veces, una videoconferencia puede ser fácilmente reemplazada con un simple correo electrónico o, en este caso, una tarea. Eso es algo que hay que evitar.