Una sesión de: ¡Pingüinos!

El jueves 26 de diciembre durante la mañana, se me ocurrió jugar este buen juego llamado ¡Pingüinos!

Es un excelente juego de mesa para 2 a 4 jugadores. Aún no lo pruebo con más de 2 jugadores, pero para esta última cantidad, es maravilloso. Es odioso hacer comparaciones, pero lo más parecido en juegos tradicionales, sería el juego damas... pero no.

Cada jugador controla una cierta cantidad de pingüinos, cuyo objetivo es capturar la mayor cantidad de peces en un bloque de hielo (representado en un tablero conformado por losetas hexagonales) que va poco a poco destruyéndose. A medida que se va destruyendo el tablero de juego, los pingüinos tienen menores posibilidades de moverse hasta que finalmente uno a uno, todos los pingüinos quedan inmóviles, atrapados en una loseta hexagonal.

La partida termina cuando todos los pingüinos de cada jugador quedan inmóviles. Luego se procede a contar los peces que uno capturó que están en cada loseta. El jugador con más puntos gana la partida.

El movimiento de los pingüinos es en línea recta cuantas losetas uno quiera, pero no pueden pasar a través de otros pingüinos, no pueden saltar sobre “agujeros” del tablero, y no pueden cambiar de dirección.

Para esta sesión de juego, jugué con mi hermano pequeño, el cual no le gusta jugar mucho, pero como es un juego parecido a damas o mínimamente al ajedrez, aceptó jugar. Las siguientes imágenes son de la sesión de juego.

Al final, gané yo, pero por poco: Mi hermano obtuvo 39 puntos, y yo 40.

NOTA DEL JUEGO: 4 de 5 Pan con queso.