Esta tendencia ha suscitado una mayor

preocupación por garantizar que las prácticas de contratación internacional sean éticas, que protejan los derechos de los trabajadores sanitarios migrantes al tiempo que establecen sus obligaciones, y que las agencias de contratación y los empleadores rindan cuentas en el proceso. Publicado por primera vez en 2008, el Código de la Alianza se revisa y actualiza cada cinco años para adaptarse a los cambios en el panorama de la contratación y garantizar que sus disposiciones sigan abordando los derechos y responsabilidades básicos tanto de los profesionales sanitarios migrantes como de quienes los contratan para trabajar en EE.UU. El Código proporciona directrices para las agencias de contratación y los empleadores, abordando los derechos de los migrantes, incluido el derecho a recibir un contrato justo, a dar su consentimiento informado y a acceder a la justicia.

El Código ha sido adoptado voluntariamente por 12 empresas que contratan colectivamente a miles de empleados cada año y que se han sometido al riguroso proceso de certificación de la Alianza, que incluye una revisión de los contratos y una encuesta a los profesionales sanitarios. La lista de empresas de contratación que han obtenido la certificación de conformidad con el