Bueno, como estaba diciendo en el post anterior, tengo 3 laptops, cada uno para hacer algo más o menos diferente. El problema consiste en tener los archivos sincronizados y poder acceder a todos ellos independiente del laptop que este ocupando. Así que, como posibles soluciones, podemos enumerar:
- Ocupar un servicio en la nube con software de sincronización entre equipos, como Dropbox, Google Drive o Microsoft One Drive.
- Ocupar un equipo, como un servidor NAS para poder realizar la sincronización.
Ambas opciones son suculentas, dependiendo del tipo de uso y cantidad de datos que se requieran. Pero ahí está el meollo del asunto: Si necesito sincronizar gran cantidad de archivos ¿Cuánto cuesta cada una de estas opciones? Vamos por parte.
Ocupar un servicio en la nube, como Dropbox, OneDrive o Google Drive puede salir ¨gratis¨ o una millonada, dependiendo de la cantidad de datos que quieras almacenar y sincronizar. Por pega, saco decenas de fotos al día. En el ambiente personal, también; así que en general, puedo generar tranquilamente 1 o 2 GB cada pocos días... Obviamente Google Fotos era mi forma de almacenar, hasta que pasó lo del primero de Junio de este año. Así que tendría que pagar sí o sí por almacenamiento en cualquier servicio. Cerca de 93mil pesos al año en Dropbox por 2TB. Cerca de 54mil pesos al año en OneDrive por 1TB, o apróximadamente 70mil pesos en Google Drive por 2 TB. Obviamente hay precios más bajos en los Drives, pero para hacer la comparación, me estoy fijando en estos precios.
La segunda opción es comprar un servidor NAS. Hay de distintos tipos y cantidad de almacenamiento, pero por lo que he visto, el precio por lo más básico es de uno 180mil pesos chilenos. Es bastante más cómodo, sin embargo su precio inicial es mucho más caro que la sincronización en la nube... Peeeeeero, lo pagas 1 vez, lo configuras, lo colocas en tu casa y ya te olvidas, Luego es solo queda comprar Discos duros para poder ir cambiando/ampliando el almacenamiento, si es que realmente necesitas ir comprando tanto almacenamiento.
Mientras escribo esto, me doy cuenta que existe una tercera opción que no había considerado antes, pero como ya me estoy extendiendo mucho en este post, mejor lo dejo para un tercero.