Es el nombre de un juego de aventuras, que se comercializa en dos formatos, juego de mesa y videojuego.
La mecánica es bien simple: a Van Helsing le sobran las palabras, esto es, su misión es aniquilarlas por completo, tanto las habladas como las escritas.
El objetivo final del juego es desposeer completamente al ser humano del lenguaje, en una especie de involución, de rebobinado cultural, de reenkiduización.
Este logro se considera un paso absolutamente fundamental para el reseteo de nuestra especie, que tiene lugar en la siguiente fase del juego, a la que solo se accede desde la opción premium, si para entonces esta denominación sigue teniendo algún sentido.