O yo estoy loco o acabo de escuchar por la radio una pastillita roja que hace que vivamos permanentemente dentro de un episodio del Correcaminos: a veces eres el coyote y a ratos -¡mic-mic!- el pájaro perseguido.

La empresa responsable de este auténtico milagro matríxico es Stromae, filial europea, radicada en Bélgica, de la Corporación ACME, cuya actividad empresarial se ha desarrollado principalmente en el sector de la fusión total, límpidamente contaminada de impurezas. Su aclamada versatilidad se extiende incluso a su propia marca, que a veces se anagrama como Mosaert, dando razón a aquel antiguo dicho de que lo que hace al hábito es el monje. No me importaría arriesgarme a entrar como becario en esta empresa y participar en la redacción de su catálogo de productos. Ahí va un pequeño muestrario:

-Han diseñado una línea de moda, una colección de cuerpos y hasta un mundo entero unisex, para echarnos en cara que todos somos iguales.

-Están desarrollando una vacuna contra el alzhéimer social. Contiene principios activos que previenen que nos olvidemos de las prostitutas, de sus hijos, de los enfermos terminales o con ganas de terminar, de los que viven por su manos para ser pobres formidables, de los que nunca tuvieron nada que celebrar, de los que se hacen seguidores de una sonrisa de plástico para convencerse de que no están solos... No tiene contraindicaciones y nunca genera anticuerpos.

-El calzado "Ave Cesaria", minimalista, humilde, de colores auténticos, puros y primarios, consigue que te deslices sobre una voz de grog y terciopelo aunque vayas descalzo.

-Tienen en oferta, a coste cero, unos cubiertos muy peculiares: en lugar de cuchara, cuchillo y tenedor, el juego te trae alegría, comprensión y esperanza, para que te comas el mundo antes de que te devore.

-Fabrican un dispositivo GPS de última generación, modelo "Papaoutai", para que intentes andar el camino aunque sientas que la vida te lo ha arrebatado todo.

Merci, Maestro.