No me preguntes por qué. Siempre he estado convencido de que "Lo fatal" es la segunda parte de la "Sonatina".
La pupila azul está triste, más que por su involuntario y demencial travestismo cromático, que también, por la automatización de su mecanismo de apertura y cierre, inexorable como los castigos mitológicos.
Los colirios parece que ayudan pero, aunque el efecto se produzca a nuestro antojo, en el fondo no dejan de ser un artificioso trueque de tiranos.
A la princesa le gustaría ser el "por" del verso de Darío, al que cierra sin dejar de alongarlo al abismo.