Mi autorretrato. De esos que el crítico de turno siempre cita cuando quiere hacer una semblanza del autor, como si acaso uno tuviera la máxima y última autoridad para definirse a uno mismo. ¿Y quién la tiene?
Piensa, como ejemplo, en ti mismo. ¿Crees que alguien, basándose en el rastro documental que hayas podido dejar a lo largo de tu vida y en el testimonio de los que aseguran que te han conocido, crees que ese alguien podría arrogarse el derecho de decir qué piensas, qué sientes, quién eres, qué lugar te corresponde en el mundo?
Creo recordar que en algún momento Dámaso Alonso llegó a referirse a sí mismo como "poeta a ráfagas". Muy a mi pesar, en mi caso ni siquiera podría autodefinirme como no-poeta, porque a la vista está que no puedo afirmar taxativamente que no escriba nada. Más bien, debería decir que soy un poeta a buchitos o, siendo más sincero, un poeta a cagarrutas.