Estas últimas semanas hemos estado jugando este pequeño juego de mesa llamado Age of war. Es un juego que me compré allá por el 2014, cuando tenía un costo de 10.000 pesos chilenos. Hoy en día (2019), tiene un valor de unos 11.500 pesos chilenos.

Age of War es un juego ambientado en el Japón medieval y representa una era de guerra en el que la línea de emperadores se ha tornado débil y distintos señores de la guerra atacan abiertamente a los distintos clanes que conforman el imperio. estos señores de la guerra tratarán de adueñarse de los distintos castillos de los clanes y tratar de unificarlos

El juego es bastante simple y bastante entretenido. Es un juego de dados en los que tratas de sacar las caras necesarias para poder apoderarte de los castillos de los clanes representados por cartas. Cada una de las 14 cartas poseen puntos y una vez que te apoderes de ellos iras acumulando cada vez más puntos, pero ojo, los otros señores de la guerra (representados por los otros jugadores) podrán quitarte los castillos, a menos que te apoderes de todos los castillos de un clan.
Age of War es un juego diseñado desde 2 a 6 jugadores, aunque en la práctica, desde 3 jugadores se vuelve entretenido. Según la caja, se juega entre 15 y 30 minutos; en la práctica, el juego dura alrededor de 45 minutos a 1 hora y media dependiendo de la cantidad de jugadores (a menor cantidad de jugadores, mayor es la duración de la partida)
El juego contiene 7 dados de 6 caras que representa tu ejército que atacará a los castillos; las caras representan la infantería (1, 2 ó 3 espadas), Arqueros (arco y flecha), Caballería (Jinete y su montura) y el Daimyo (casco)

Las 14 cartas representan a los distintos castillos de los 6 clanes del juego. Cada clan posee 1, 2, 3 o hasta 4 castillos. Los castillos se distinguen ya sea por el color de fondo de la carta, el símbolo del clan en la esquina inferior derecha, o el nombre del clan, escrito en la esquina inferior izquierda, debajo del nombre del castillo.

Preparación y secuencia del juego:
Las 14 cartas se colocan boca arriba en la mesa de modo que todos los jugadores puedan verlas. Se elige el primer jugador, y una vez haya terminado su turno, este le pasa los 7 dados al siguiente jugador.
el turno consiste en que el jugador lanza los 7 dados, luego de mirar las caras que salieron, comienza a elegir el castillo que va a atacar, una vez elegido el castillo, el jugador tratará de rellenar las líneas de batalla que contienen los símbolos de las caras. Si en la tirada que realizó, no le salió el símbolo que necesitaba, podrá lanzar nuevamente los dados, pero removiendo uno de ellos. Así, cada vez que falle en completar las líneas de batalla, tendrá que volver a lanzar los dados con 1 dado menos, hasta que ya no le queden más dados.

Por el contrario, si al lanzar los dados, puede rellenar una línea, toma los dados necesarios, los coloca en la fila de la carta elegida y luego vuelve a lanzar los dados para tratar de rellenar otra línea de batalla y así hasta rellenar todas las líneas. Una vez hecho esto, el jugador toma la carta y la coloca frente él, sumando los puntos que dice el castillo. Por último, le pasa todos los dados al siguiente jugador.

Ojo que, aunque el jugador puede adueñarse de los castillos, los demás jugadores podrán quitarle el castillo, completando todas las filas de la carta y además la cara del daimyo con fondo rojo en la esquina superior izquierda. La única manera en que no pueden quitarte las cartas, es adueñarse de todos los castillos de un mismo clan. Si ese clan se completa, las cartas se colocan boca abajo. Y los puntos que aparecen en la cara que ahora esta visible serán los que cuenten.

La partida termina cuando uno de los jugadores se adueñe del último castillo sin dueño. Se cuentan los puntos y el ganador será el que tenga la mayor cantidad.
Debo decir que con mayor cantidad jugadores se agiliza bastante el juego, ya que todos comienzan a conquistar castillos rápidamente y luego a robarle a los otros jugadores.