Una gran parte de la sociedad sufre estrés y ansiedad en Navidad. En el último estudio de Nascia, un 65% de los encuestados confirman experimentar ambos sentimientos en los días previos a estas fechas y durante las mismas. Los aspectos que generan más ansiedad son los gastos económicos y los compromisos sociales. Al observar los datos de cerca, un 70% de los afectados asegura que las compras navideñas son la principal fuente de los sentimientos negativos. Mientras que las celebraciones provocan angustia a un 48% y los mensajes navideños a un 30%.
Además, Nascia expone que las mujeres tienen una mayor responsabilidad en esta época de celebración. En consecuencia, experimentan dificultades para conciliar su vida profesional con la personal. De hecho, el estudio Mott Poll de la Universidad de Michigan analiza que el doble de las madres padecen niveles de estrés más altos que los padres, un 23% frente a un 12%. Los padres se preocupan por diversas razones, entre las que se encuentran que sus hijos se pongan enfermos o las críticas familiares sobre los planes de la Navidad.
El estrés navideño genera unas consecuencias que perjudican directamente a la Navidad. Los principales síntomas son el insomnio, dolores de cabeza, musculares y problemas estomacales, afirma Nascia. Además, más de la mayoría explica que tiene pensamientos negativos, más irritabilidad y sensación de perder el control. Igualmente, el estrés provoca que un 90% respire de manera deficiente, llegando a la hiperventilación en algunos casos. "La ansiedad provoca que el cuerpo no funcione como debería y convivir con ello hace que las festividades sean difíciles", relatan fuentes de Deusto Salud.