No me importaría trabajar en el equipo de programación de alguno de esos asistentes de voz que tan amablemente nos atienden desde el móvil. Supongo que todavía tendrá que haber alguien encargado de redactar las posibles respuestas que debe barajar la máquina, en función de distintos parámetros, para satisfacer las peticiones de los usuarios.
Me imagino redactando la respuesta a una de las preguntas más manidas: "¿Qué tiempo hace hoy?"
-No te preocupes, [nombre del usuario o usuaria]. Eso no depende directamente de ti, sino de procesos físicos, químicos, ambientales... a los que no puedes echarles el lazo. Achica la culpa. Aprende a relativizar. Si al abrir los ojos por la mañana, una tormenta, sin razón aparente, ensombrece tu mirada, activa el limpiaparabrisas y ponte en marcha; si, por el contrario, un sol radiante hornea tus ganas de vivir, procura estar pendiente del termostato para que no te carbonicen las falsas esperanzas. Tu estado de ánimo es una marea en la que debes aprender a flotar.
-¿Pero qué dices? Todo eso no es más que una grandísima chorrada.
-Naturalmente, pero se me ha ocurrido a mí solito. Eso demuestra que soy una auténtica "inteligencia" artificial. Una inteligencia que no esté entrenada para equivocarse e incluso delirar, no es una inteligencia.
Probablemente el usuario o usuaria se daría a todos los demonios. Lo intenta otra vez, esta vez gritando, supuestamente para hacerse entender mejor:
-¡Quiero saber cómo es en este momento el tiempo atmosférico!
-Eso es fácil. Saca la cabeza por la ventana y compruébalo tú mismo.