Pollack el viajero

Todavía debo tener por ahí un cuaderno escolar con este título en la portada… y las páginas en blanco. Puede que fuera mi primer texto frustrado, cuando tenía unos quince o dieciséis años. Es curioso, porque hasta entonces siempre había escrito como un manantial, a borbotones. Y de pronto, la sequía.

El título promete. Estoy esperando a ver si alguna plataforma digital me compra los derechos. Con sus algoritmos de última generación y un ejército de guionistas estoy seguro de que fabricarían un preservativo perfecto para tu cerebro.