Ley Orgánica de Marianización de la Educación (LOME)

Todo el mundo sabe que las leyes no las escriben, literalmente, los políticos o mandatarios que las firman, así como tampoco suelen ser los artífices de las conferencias o discursos que pronuncian. Muy mal. Al menos en los créditos deberían figurar claramente los nombres y apellidos de los verdaderos redactores. Así estos podrían argüir con pruebas documentales si, quién sabe, algún día nuestro código penal llegara a contemplar como delito la malversación de la palabra.

El principio fundamental de la LOME es bien sencillo. Para evitar que el alumnado considere como "marías" algunas asignaturas, la solución es bastante obvia: convertir en "marías" todas las materias, sin excepción. Con esta iniciativa se asegura la democratización de la enseñanza, en el sentido más amplio conocido en nuestro país hasta la fecha. Se eliminan de una vez por todas, asimismo, las rencillas corporativistas que han lastrado la convivencia y cooperación entre los profesionales de las distintas especialidades. Y, sobre todo, se propicia la salud mental de toda la comunidad educativa.

No me atrevo a solicitar la patente y derechos de autor de esta idea, no sea que alguien ya la tenga registrada.