Todo es juego. "Juego" en el mismo sentido al que nos referimos cuando decimos que los niños juegan a las casitas.
Jugamos a sentir, a ser padres, a ser profesores, científicos, a fingir, a ser poetas, asesinos a sueldo, filántropos, a soñar, a ser desgraciados, mesías, corredores de bolsa, a médicos y a los médicos, a amar, a vivir...
Queda ahora la duda de si existe algo más, aparte y distinto del juego.