En Tokio también hay desgraciados

Tendemos a idealizar esos presuntos paraísos vacacionales sin pararnos a pensar que hay personas que han nacido y vivido allí durante toda su existencia, y no por eso son inmunes a las inclemencias de la vida. Son tan felices o tan desgraciados como nosotros. De hecho, si pueden, también se van de vacaciones. La felicidad no va a estar siempre en la casa del vecino, kilometrito arriba o abajo.

El cambio de aires eres tú. Cuando viajas te llevas siempre a ti mismo. Ojalá cuando vuelvas todos esos lugares regresen contigo.