El síndrome de la normalidad

Se han descrito tantas patologías mentales (síndrome del impostor, esquizofrenia, bipolaridad, paranoia…) que habría que preguntarse si existen realmente personas “normales” en puridad. Nadie es, en sentido estricto, “normal”. De la misma manera que se ha establecido el concepto de un “español estándar”, que no existe, porque todos hablamos un dialecto, esa presunta “normalidad” vendría a ser un constructo mental, una abstracción idealizada que nos sirve como punto teórico de referencia. Hasta tal punto extraordinaria, que si algún individuo presentara sus síntomas debería tratarse como una auténtica anomalía sideral.