En nuestra vida cotidiana, mentalmente, elaboramos "listas" o "montones" de las cosas que tenemos que hacer, de nuestras preocupaciones, de nuestros valores incluso, en una torre de estratos, de mayor a menor importancia, en cuya base o culillo dejamos precisamente aquellos elementos que consideramos claramente evacuables.
También hacemos montones con las personas que conocemos. En cada capa solo hay un papel, solo cabe una persona. Y solo en situaciones límite somos conscientes de que tenemos que tirar de la lista.
-¿Quién está arriba del todo en tu montón?
-¿Crees que estás arriba del todo en el montón de alguien?
-¿Por qué no le das una patada al montón?