El reto del concurso es confeccionar un disfraz de disfraz: hay que diseñar un disfraz que al ponértelo quedes disfrazado de persona disfrazada.

Ya, ya sé lo que me vas a decir... Que el de "persona" también es un disfraz y toda esa monserga de que el mundo todo es máscaras, todo el año es carnaval... Déjate de rollos filosóficos, que me vas a espantar la audiencia.

Como "coaches" del programa contrataríamos a los tres sastres que le cosieron el traje al rey en el cuento de don Juan Manuel.

"Don Juan Manuel", qué buen nombre para una marca de lujo.