Dentro de la cajita de cartón solo vendría el prescriptivo prospecto desplegable kilométrico, de color azul en este caso, en el que, con caracteres chiquirritines, vendrían impresas únicamente las siguientes palabras:

No hay nadie que, siendo yo, pueda ser mejor que yo, porque solo yo puedo ser yo.

Punto, juego, set y partido.

Chúpate esa, Freud.