El avance de las tiendas online
La actividad de los comercios online se conoce como comercio electrónico, y sus ventas se consideran legalmente, ventas a distancia, disponiendo el usuario comprador online de una serie de derechos en la contratación a distancia, que le protegen, al concertarse la venta sin contacto entre las partes y no poder ver y hacerse una idea de lo que está comprando hasta tenerlo en sus manos. Pero el comercio electrónico no se resume a sólo hacer click en “Comprar” en una tienda en línea, como mencionamos anteriormente, el Inbound Marketing y el Marketing de Contenidos son muy utilizados para llegar al cliente de manera orgánica y lograr no sólo una compra, sino una fidelización que lo lleve a volver a comprar en otro momento. Eso sí, toma en cuenta que los cliente no llegarán por sí solos a tu tienda online.
Nuevas tiendas online
En Internet tienes tiendas de todo y para todo, desde entradas de cine hasta accesorios de cualquier tipo pasando por coches y viviendas. La pandemia ha incorporado miles de nuevos compradores online. Y también negocios online de venta de productos de protección frente al COVID-19, como por ejemplo icool.es que es una tienda que ofrece un amplia gama de productos que puedes adquirir en una sola pagina.
Comprar en línea tiene muchas ventajas y desventajas. Por un lado, puedes comprar todo lo que tú quieras sin tener que salir de casa, hacer filas interminables o esperar a que la persona de enfrente termine de juntar las monedas para pagar.
Lo único “malo” de las compras online es tener que esperar a que tu paquete llegue y en algunos productos que las tallas no sean las esperadas, pero no puedes negar que ver al repartidor desde la ventana o escuchar cómo tocan a tu puerta se vuelve emocionante porque sabes que en cualquier momento llega lo que pediste.
Además, es muy probable que aquello que terminaste comprando mientras navegabas en línea resultó ser algo que verdaderamente necesitabas y te diste cuenta gracias al blog de una marca en específico, fue un proceso de varios días, o hasta semanas, y jamás sentiste que la publicidad fuera invasiva, puesto que estaba relacionada a temas que te interesaban. A eso se le llama Inbound Marketing y completaste el proceso de compra exitosamente.
Con la pandemia del COVID-19, el destino del comercio en línea ha cambiado drásticamente, convirtiéndose en la forma más segura de las personas para adquirir ciertos productos o servicios mientras se resguardan en sus casas.
Los vendedores de productos y servicios ponen a disposición de sus clientes una página web (o aplicación informática) en la que se pueden observar imágenes de los productos, leer sus especificaciones y finalmente, adquirirlos. Este servicio le da al cliente rapidez en la compra, la posibilidad de hacerlo desde cualquier lugar del mundo y a cualquier hora del día. Algunas tiendas en línea incluyen dentro de la propia página del producto los manuales de usuario de manera que el cliente puede darse una idea de antemano de lo que está adquiriendo. Igualmente, muchas tiendas en línea ofrecen a los compradores la posibilidad de calificar y evaluar el producto. Estas valoraciones se pueden llevar a cabo a través de la propia página o a través de aplicaciones de terceros, estando siempre visibles para cualquier visitante de la web.
Típicamente estos productos se pagan, usando un terminal punto de venta, mediante tarjeta de crédito, servicios de pagos como PayPal y Pago en Efectivo, para posteriormente enviarlos al cliente por correo o agencia de transporte, aunque según el país y la tienda puede haber otras opciones, como recoger en la tienda, la transferencia bancaria o el pago contra reembolso (pago en destino al recibir el pedido). Este último suele llevar asociada una comisión en la mayor parte de las tiendas en línea que lo ofrecen. También suelen ofrecerse métodos de pago alternativos más actuales cómo la transferencia directa bancaria que ofrecen las soluciones Sofort o Trustly, así como los sistemas que permiten realizar los pagos a plazos como Pagamastarde o Aplazame (del grupo Wizink). La inmensa mayoría de tiendas en línea requieren la creación de un usuario en el sitio web a partir de datos como nombre, dirección y correo electrónico. Este último a veces es utilizado como medio de validación.