Un saludo cordial
Cuando hablamos de generosidad se refiere a la inclinación a dar y compartir por sobre el propio interés o la utilidad. Se trata de una virtud y un valor positivo que puede asociarse al altruismo, la caridad y la filantropía. La persona generosa piensa en repartir aquello que tiene con otros menos afortunados. Su conducta se basa en reconocer las necesidades del prójimo y tratar de satisfacerlas en la medida de sus posibilidades. En algunas religiones, específicamente en la religión cristiana el ser más generoso es Dios y esto se aprecia en isaias 34 14.
Hasta la próxima