Caballo blanco.
Los príncipes, al igual que los reyes, tienen muchas obligaciones para con su pueblo, esto deriva es un gran número de compromisos, principalmente para los que se encuentran primeros en la línea de succione al trono. Estas responsabilidades traen consigo, además, muchas restricciones a la hora de realizar ciertas actividades que podrían poner en riesgo su reputación, y por consiguiente la de la realeza. Debido a esto el cuidado que tienen en cuanto a los medios es excepcional y en casi todos los casos el comportamiento de ellos es intachable.
Esto no quiere decir que no puedan disfrutar de actividades tanto en casa como al aire libre, muchos de los príncipes de hoy en día desfrutan de deportes como el polo donde los hermosos caballos blancos, grises, negros… son la principal atracción. Muchísimas personas, principalmente de la alta sociedad, son aficionados a este deporte, llegando a practicarlo desde muy pequeños.