Salud capilar bajo el sol: una oportunidad para esquivar la caída excesiva del cabello en otoño

El calor, el salitre y los cambios de rutina y alimentación pueden provocar estrés físico y ambiental al cabello que puede terminar acelerando la fase telógena, lo que puede generar una mayor caída en otoño. Proteger el pelo al mismo nivel que la piel, hidratarse a través de la alimentación y vigilar los cambios bruscos de temperatura son consejos para gozar de una buena salud capilar. Según Cigna Healthcare, un 35% de la población española experimenta problemas físicos como consecuencia del estrés

A día de hoy existe ya una concienciación generalizada acerca de la importancia de proteger la piel de los rayos del sol, la sal del mar o el cloro de las piscinas. No obstante, a menudo, se tiende a descuidar las consecuencias que esto puede tener también para el cabello. Por ello, disponer de un cuidado capilar adecuado en verano puede ayudar a comenzar el otoño en unas condiciones que favorezcan que la pérdida de cabello no se acentúe.

Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), es normal perder alrededor de 100 cabellos al día, pero en situaciones de estrés intenso, cambios hormonales o alteraciones en la alimentación esta caída puede acelerarse hasta en un 20% del cabello. Para entender la razón de estos cambios es importante tener en cuenta que el ciclo folicular consta de tres fases distintas: la fase anágena o de crecimiento, que generalmente dura alrededor de tres años; la fase catágena o de transición, que suele durar aproximadamente tres meses; y la fase telógena o de reposo, que tiene una duración de aproximadamente tres semanas y es cuando el cabello se desprende de forma natural. En el caso de la época estival, el calor, el salitre y los cambios de rutina y alimentación pueden provocar un estrés físico y ambiental añadido al cabello que puede terminar acelerando la fase telógena, lo que puede llegar a provocar una mayor caída en otoño.

EXTRE + LARIO + MALA + MURCIA