Siempre me ha parecido intrigante el tema de las contraseñas.
Las hay de todo tipo: numéricas, alfanuméricas (que incluyen letras) y de longitudes variables.
También encontramos contraseñas inseguras, seguras e inquebrantables.
Pero el asunto final es que no todos los sitios o lugares donde usamos una contraseña tienen las mismas políticas para validar a los usuarios.
Esto produce frustración y a pesar que he utilizado una serie de técnicas y secretos para crear una contraseña, nunca he podido siquiera recordar cuál fue esa "técnica milagrosa" que me haga recordarlas.
Asumo o doy por sentado que muchos, por no decir todos, tienen este problema y espero que en el futuro nos pongamos de acuerdo en crear protocolos de contraseña seguros que eviten tantos dolores de cabeza.