termometro taylor 6235j
Clasificación por tecnología
Relleno de líquido
El termómetro clásico es un tubo de vidrio con un bulbo en un radical que tiene dentro un líquido que se amplía de manera traje con la temperatura. El propio tubo es estrecho (capilar) y tiene marcas de medición en todo el mismo. El líquido tiende a ser mercurio, pero los termómetros de alcohol utilizan un alcohol coloreado. Desde el punto de vista médico, se acostumbra usar un termómetro de máxima, que señala la temperatura máxima alcanzada incluso después de ser extraído del cuerpo. termometro taylor 6235j
Para usar el termómetro, se pone el bulbo en el sitio en el que se marcha a medir la temperatura y se deja el suficiente tiempo para estar seguro de que se consigue la estabilidad térmico, normalmente cinco minutos en la boca y diez minutos en la axila. La lectura máxima se consigue mediante una constricción en el cuello cerca del bulbo. Cuando la temperatura del bulbo aumenta , el líquido se expande por el tubo a través de la constricción. En el momento en que la temperatura desciende, la columna de líquido se rompe en la constricción y no puede regresar al bulbo, permaneciendo así inmóvil en el tubo. Tras la lectura del valor, el termómetro debe regresar a colocarse en su posición inicial, sacudiéndolo bruscamente a fin de que el líquido vuelva a pasar por el estrechamiento.
Mercurio
Los termómetros de mercurio en vidrio han sido considerados los más precisos de los modelos llenos de líquido. Sin embargo , el mercurio es un metal pesado tóxico, y el mercurio sólo se ha empleado en los termómetros clínicos si está protegido contra la rotura del tubo.
El tubo ha de ser muy estrecho para reducir la proporción de mercurio que contiene -la temperatura del tubo no se controla, con lo que debe contener mucho menos mercurio que la lámpara para minimizar el efecto de la temperatura del tubo- y esto dificulta bastante la lectura, en tanto que la angosta columna de mercurio no es muy aparente. La visibilidad es menos problemática con un líquido coloreado.
En muchos estados se decidió prohibir el uso y la venta de termómetros de mercurio debido al riesgo de manipulación y derrame, y al potencial de causar envenenamiento por mercurio; el vigoroso balanceo necesario para "reajustar" un termómetro de mercurio máximo provoca que sea fácil romperlo accidentalmente y dejar en libertad vapores venenosos de mercurio. Los termómetros de mercurio han sido reemplazados en gran medida por termómetros digitales electrónicos o, más ocasionalmente , por termómetros basados en líquidos diferentes del mercurio (como el galinstán, los alcoholes coloreados y los cristales líquidos sensibles al calor).
Galinstán
Una compañía comercializa un termómetro de este género que anuncia como "el primer termómetro analógico sin mercurio", puesto que usa el galio como metal líquido. El galio se considera no tóxico y, cuando se desecha, no expone inconvenientes medioambientales. Al igual que el mercurio, el galio es un líquido a temperatura corporal (punto de fusión 297°C), pero según el fabricante se emplea una aleación de galio, indio y estaño, lo que da sitio a una temperatura de fusión más baja.
Termómetros de cambio de fase (matriz de puntos)
Los termómetros de cambio de etapa usan muestras de sustancias químicas inertes que se funden a temperaturas paulativamente más altas, desde 35,5 °C hasta 40,5 °C, en pasos de 0,1 °C. Se montan como pequeños puntos en una matriz en una espátula de plástico fina con una cubierta protectora transparente. Ésta se coloca bajo la lengua del tolerante. Tras poco tiempo se retira la espátula y se puede observar qué puntos se han fundido y cuáles no: la temperatura se toma como la temperatura de fusión del último punto en fundirse. Hablamos de dispositivos desechables y baratos que evitan la necesidad de esterilizarlos para regresar a utilizarlos.
Cristal líquido
Un termómetro de cristal líquido tiene dentro cristales líquidos sensibles al calor (termocrómicos) en una tira de plástico que cambia de color para indicar diferentes temperaturas.
Electrónico
Termómetro clínico electrónico
Prueba rápida fundamentada en colores termocrómicos
Desde que se dispone de métodos compactos y económicos para medir y mostrar la temperatura, se han utilizado los termómetros electrónicos (con frecuencia llamados digitales, porque muestran valores numéricos). Varios muestran lecturas con una resolución de sólo 0,1 °C (,2 °F), pero esto no debe tomarse como garantía de precisión: la precisión detallada debe comprobarse en la documentación y mantenerse a través de recalibraciones periódicas. Un habitual termómetro electrónico de oído de bajo coste para uso familiar tiene una resolución de 0,1 °C, pero una precisión declarada de ±0,2 °C (±0,35 °F) cuando es nuevo[26] El primer termómetro clínico electrónico, inventado en 1954, utilizaba una sonda flexible que contenía un termistor Carboloy.
Géneros de termómetros digitales
Detectores de temperatura por resistencia (RTD)
Los RTD son bobinas de alambre u otras serpentinas de película fina que muestran cambios de resistencia con los cambios de temperatura. Miden la temperatura usando el coeficiente positivo de temperatura de la resistencia eléctrica de los metales. Cuanto mucho más se calientan, mayor es el valor de su resistencia eléctrica. El platino es el material mucho más utilizado porque es prácticamente lineal en un extenso rango de temperaturas, es muy exacto y tiene un tiempo de respuesta rápido. Los RTD asimismo tienen la posibilidad de ser de cobre o níquel. Entre las ventajas de los RTD se encuentra la seguridad de su desempeño durante largos periodos de tiempo.